miércoles, 23 de mayo de 2012

martes, 22 de mayo de 2012

Grito.-

Del jardín, la miel del tábano,
del amor, la escarcha de la carne.

Escucho en la colina el vagido de las flores,
el tiempo las empuja a los pies de los caballos.

Magma, latido, mirada, pedida súplica,
todas las puertas que atiendo están cerradas.

Es hora de romper muros de piedra,
de darse al remo en horas de distancia.

Tal vez en la otra vera del jardín
haya horizonte dispuesto para el vuelo.

Oigo el grito amarillo de la tarde.
Está dándome su adiós. No queda tiempo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Breves.-

Charco
Bajo el cristal
el agua reposa
su juego con los niños.



Luna
Aullido de la luz
contra la pez del fondo.


Rama
Un pájaro invisible
imagina el canto.

Pájaro
La vida son las notas
que trama de su pico.

sábado, 21 de enero de 2012

martes, 17 de enero de 2012

Es tiempo.-

Es tiempo
de la torva golondrina que atisba las batallas

ella urde de su pico las fanegas
con las que el humo crece

sobrevuela los campos sin cosecha
los árboles sin hoja, el río seco

allí, la semilla se resuelve estéril
y decide caer contra la piedra

allí queda mi texto
en resmas de papel cosido en vano

(son música, y se pierden,
el ulular del aire,
el golpeo del mar contra la rocas,
el gorjeo inaudito de los pájaros,
mi grito sordo)

viernes, 6 de enero de 2012

martes, 3 de enero de 2012

Portail.-

Contra el lienzo ha de quedar,
balando, mi pecado,
tiradas contra el blanco, hilas rojas,
la sed y el alfiler
que cardan de la sangre.

Allí, en tierras donde pace
el cordero del asombro
fue que nació esta voz,
la misma que hoy os grita.

La misma que hoy entona
este arrebato
por que el trueno fervoroso se me venga,
vestida en voz entera, en tormenta desusada,
canto de loco,  letanía
del niño botarate,
ora ruego, ora color, ora risa,
ora sol, y disparo, y días de fiesta.

Con ello espero
que la nube benévola libere
mis hombros agotados
del peso de la lluvia.

A cambio, quede aquí, pues, mi compromiso:
vuestro será el trazo que la suerte me depare.
Tampoco esperéis mucho. Tan sólo ha de quedar
la forma del cuerpo que me viste,
sobre la tierra impreso.

Bien pronto;
cuando caiga.

domingo, 9 de octubre de 2011

He venido.-

He venido
dando riendas a esta torpe eucaristía
que da paso a la ofrenda del domingo.


Por celebrar, desde el atrio del dolor
con tu callado vino putrefacto.


Baila en el cáliz el hálito caliente
de un dios que ya murió. Oigo su queja.


Quedan migas sobre el mármol.

El aire está viciado
por el paso del pueblo y de su rezo.


Son trazas de la magna calavera
que adornan mis pezuñas.

sábado, 3 de septiembre de 2011

viernes, 2 de septiembre de 2011

Son.-

el llano al sol
el saco de avellana
estar en suerte y compartir el palo


de flecos es mi manto
contra el pecho se aloja mi pezuña


durante media vida me ha tocado
el añorar amigos que no tuve


distantes estrellas, que relumbran
siempre más lejos de donde la vista alcanza


así se doble en dos la dicha que les toque
por que la luz les brille en todo el patio


con gozo del regato y de la nube
escapo al raso a trabajar la suerte


este delirio mío que padezco
lo trenza un dios ya viejo
que de mi mano pasta.

martes, 16 de agosto de 2011

De las formas en el barro.

Con la vista hacia el fondo, y atento del celaje,
exploro con el lápiz el paso de las horas
y si me sobran
días, aleluya,
y si me sobran
varas enteras de bosque por medir,
tengo el bravo madero pintándome el terruño
despuntándose ahito entre sus lunas,
hermoso entre el follaje
sobrio de negro doblándose en los cirios.

Es él quien marca el paso. Sube fuerte,
alza su solemne tono al revelarme,
severo en el escorzo; escarda, entre los signos,
todas las formas de amargo desafuero
que abarco en esta costa.

Así es que tomo de mi mano su cometa
engarzando entre sus cintas las letras de mi alivio.

Y cumplo mi suerte de orate que disfruta
con levantar en vuelo
su locura.

martes, 2 de agosto de 2011

jueves, 23 de junio de 2011

Despedida.-

Dadme de la miel, de la cosecha, del grano,
del plácido pasar del vino a las ciruelas.

Dadme de los limbos, del sabor, del tallo,
de aquellos acentos de amor y dentellada.

Que el tiempo se me viene,
sin cabo en donde atar se vuelca el perro.

Perfila del aire tirando de mi nido,
oigo sus silbos allende la solana.

Nada hay que hacer, la suerte está dispuesta:
voy a partirme a muerte y sin remedio.

Queden aquí estos broches por el aire,
el sol en su lugar, el miedo, el agua...

miércoles, 22 de junio de 2011

domingo, 17 de abril de 2011

Sobre náufragos.-

El individuo con fobia social
es una suerte de  solitario robinsón,
prisionero de una isla
a la que no para de llegar gente.

domingo, 10 de abril de 2011

sábado, 9 de abril de 2011

Arenga.-

Y si, después del paso,
sigue de silbo el brillo de la luna
filo redondo de cincel resplandeciente.

y si, cuando el polvo me deje
su carga de ilusorio sueño
preñada esta mi sangre aún de combates
queda mi piel intacta dándome recinto.

No es posible, dices. Yo, por si acaso
procuraré tener silos a punto
-letras cordiales en orden de batalla-
para aún seguir donando de mi arenga
cuando ya no diga.

En tu mano está el testigo. Corre.
Come de este pan que te dedico. Crece.
Pese en ti este beso de madera. Escribe.
Igual que yo lo he hecho. Otros me dieron
del brillar de la luna su bárbaro alimento.

No abandones esta carga. Si cedes
más tarde o más temprano
habrás de llegar a esa meta que es ninguna
y sin hacer registro de tu paso
dejando caer el palo al pardo suelo.

No.
Entre nosotros. Todo esto cobrará sentido
si el texto te agatilla.

viernes, 11 de marzo de 2011

Rosa II.-

Ya no paseo la rosa
por esa tarde en brasas
que tallan tus mitades.

Mi mano hoy solo alcanza
flores blancas de frío.

Con qué frenar ahora
al hielo que se acerca.

No hay rosas de este lado.
Solo el aire, mi saco,
y piedras para el vuelo.

Las noches dan cobijo
al daño, que se duerme.

Con el sol se han abierto
sus flores en cuchilla.

viernes, 18 de febrero de 2011

jueves, 3 de febrero de 2011

Rosa.-

Rosa,
mínima hecatombe.

Sobre el agua,
-cristal en cerco-
es el turno del sol y los matices.

Al cabo
pasa el día;
una lluvia de párpados
cede al blanco del mantel
la fiesta.

viernes, 7 de enero de 2011

Creación.-

En el principio fue la lluvia,
el mineral absorto.

El fuego dará nombre
al vínculo de carne.

Sobre la piel en grito
el agua del bautismo se derrama.

Lluvias, silencio,
arena que medita.

Así, la caja oscura
se hará la llave.

Y sonríe el encerrado,
en la justa mitad del laberinto.

Es dios entre los muros
completo en su babel.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

lunes, 29 de noviembre de 2010

Apoteosis.-

En qué mano apostar el doblón cuerdo
mi redoblado afán
este mísero alborozo.

Cuando el ajuar lo forman las pavesas
cuando es nuestro tesoro la ceniza.

Seco bordón,
de canto monocorde y único dibujo
mi lápiz, con esmero de orate
va trazando la lágrima.

En el patio
atestado de hierbas
la sombra se acicala.

Pasó el turno del oro:
a tajo cae la noche
con silbos de cuchilla.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Vino.-

La barca
en la justa mitad de mi laguna
barrido está el paisaje, el horizonte todo.


Del salón el centro
al ángulo
escribo en éste libro terco
mis minúsculos dolores de hombre grande.


De vino el canto seca el jarro
mudísimo
reloj. Anoto la renuncia
que al paso nos desbasta.
Vida
dura roca.


Detrás del cuadro
los niños desarrollan su problema sencillo,
los juegos y las risas poblando lo perenne.


Ya sin tiempo de comer
de sobra me abunda el alimento.


El hambre, antaño mi aliada,
persiste.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Llamada.-

Campana del verano,
hoy me suenas
a incertidumbre,
a hora quebrada,
a sueño en desconcierto.


Antaño toque afín,
profundo bronce,
quisiste ser de avío, campana de la carne,
portada bien a mano en odre nuevo,
costal de barro
del que se fueron a caer, más tarde,
el pan, el beso, el son, la luz, el vino.


Quién se alegrara con tu toque, amiga, quién te escuche,
quien acudiera, en fiebre,
a tu convite,
en este día, cuando para mí ya se han vencido
los paños de tu misa,
hoy, cuando la tierra ya me pide
perdón en cada flor que atisbo,
hoy, cuando mi carne está por desplomarse
-será negro terrón contra la blanca nieve
y polvo sobre el polvo-.


Si tal, quisiera
que quede bien tapando
dando abrigo
por próxima campana
a tu semilla.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Es hora.-

Es hora de dar agua
al ronco velero que tengo entre mis panes,
santa alimaña de mi mano come;
nada pesan
golpes, furia, soledad,
heridas, mansedumbre:
aquel fuego en derrota
se me vuelve en el aire necesario,
para que así hoy la pluma me brinde de su trote
por el centro del papel
y es este quebrarse del mísero silencio
-con este narrar mío de bronco taciturno-
la sangre que hoy me empuja,
la bruma en la que entiendo,
el faro que me guía,
la nada en que me acojo,
lo único que importa.

miércoles, 18 de agosto de 2010

lunes, 16 de agosto de 2010

Al frente.-

Silbó la bala su mugir sombrío
detrás de la matriz, encinta,
y me afloró en mina por los lápices
la vida que no quise, y que ahora guardo
como raigón sujeto por la tierra,
un pan que es miga al hambre
de un ser sin dentadura.

Hizome falta quedar
a hilo de perderme
para encontrarle silbo,
y hoy
cuanto que menos grano me aguarda en la ampolleta
más me abruma el galgo ciego,
el loco,
el solo que bien corre,
el incansable.

así que brindo al tiempo que me reste
esta aleluya;
vaya mi rezo al caso de las nubes,
al fulgor solemne
de los limbos,
paño de brillo al sol, y grano a la cosecha,
por tomar de su ración todos los días,
del besar amarillo
de las tardes,
y gastar de esta limosna al frente de las rocas,
al frente de la sal,
en el mar, en los rompientes,
por debajo de las olas,
sabio buzo.

Y el magno sueño se cubra de sentido
y la palabra, lozana en rara nieve, cuaje,
y quede a la postre para el goce
o como inocuo mal sin importancia alguna,
aleve orden, opaca deficiencia, romo extravío
de lunático sin mal, errante iluminado
sin armas de decir y sin peligro,
barato de encerrar, sin reja ni paredes, sin portón,
sin ligas en el catre que anudar, ni cuerda guardia.

miércoles, 28 de julio de 2010

miércoles, 21 de julio de 2010

Pérdida.-

Dios, seco animal, torpe misterio, anciano
henchido de respeto, jugando con el Orbe.


Como a perro dormido en la curucha
no le pesa la tala del misterio,
el juego de susurros perdiéndose en el aire.


Tú encinta, tú riendo, tú en clave de ti, hoy solo ecos
en mi frasco de perder. Fue Dios, con su cuchara.


Queda sola en mi guitarra la nota del silencio,
es pauta que recrea mi quimera en su detalle.


Nube, gritos, canción, sueño, el agua de la lluvia
pasan raudos por mis días, rodando, sin tocarme.


Sin ti en el horizonte, esa luz encendida,
no hay razón para la senda. Sin destino
no hay viaje.